Lo bueno, lo malo y lo feo de las cachimbas

Escrito por Administrador Rutanet el 14 de noviembre, 2017.

 Las cachimbas se han ganado un lugar en el folclor moderno de México; pequeñas construcciones improvisadas (por lo general de madera) que se encuentran a un costado de la carretera y que sirven para el descanso de los traileros.

Originalmente el nombre de estos establecimientos provenía del nombre que se le da al bote o cilindro con combustible en su interior del que se desprende una mecha, la cual se enciende para iluminar el lugar durante la noche, ya que estos lugares carecen de agua y luz eléctrica.

No parecen ser los lugares más turísticos ni confortables, pero en ellos los conductores del transporte de carga han encontrado donde descansar y alimentarse. Las cachimbas no sólo se caracterizan por ser unas chozas con techo de lámina a un lado de la carretera y en medio de la nada, también las hay más sofisticadas con electricidad y demás servicios, como agua, drenaje, gas y hasta televisión por cable. Muchos de estos sitios fungen como restaurantes, tiendas de servicio y paraderos para los operadores que buscan recobrarse de sus pesadas jornadas.

Hasta este punto todo va muy bien. El hecho de que existan lugares donde el hombre-camión pueda guarecerse durante la noche, comer y encontrar productos como ropa, objetos del aseo personal y demás insumos suena excelente. Sin embargo, “cachimbear” adquiere una carga semántica que va más allá de sólo desprenderse del “portable” para recuperar energía y seguir manejando.

La fama que ha adquirido el nombre de cachimba en tono negativo lo ha alimentado aquellas en las que en su interior se distribuye desde alcohol y drogas, hasta el comercio sexual. Además, en los últimos años en carreteras del Estado de México y Puebla fue confiscado, en este tipo de establecimientos, combustible que se vendía de manera clandestina.


Si un operador arriba en unos de estos paraderos, se infiere que lo último que obtenga de él sea un descanso reparador, cuando éste está entretenido en otras “actividades”. Lo que promueve en algunas ocasiones que los conductores, al salir de las cachimbas, manejen bajo el influjo de sustancias nocivas, además de la ingesta de otras drogas o fármacos que les ayudan a soportar el cansancio acumulado.

Si bien, este no es el caso de todos los operadores del transporte de carga que circulan por las carreteras del país, estos lugares han rebasado los límites de un lugar de descanso para los operadores que se encuentran lejos de las zonas urbanas.

Te recomendamos que si andas en carretera y necesitas parar y descansar elijas un lugar que te permita hacerlo de una manera adecuada. Hay cachimbas que cuentan con tiendas de conveniencia y loncherías. Asimismo, infórmate por medio de aplicaciones móviles sobre paraderos seguros; también puedes preguntarle a tus colegas.

Nos interesa saber tu opinión. Haznos saber tu experiencia en los distintos paraderos que se encuentran a lo largo y ancho de la red carretera de México, escríbenos y no olvides formar parte de la comunidad Rutanet.


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